Bolonia o Europeísmo
Chocan irremediablemente en la calle, en el cara a cara, en la disputa del día a día. Claramente muestran una incompatibilidad que explica y anticipa muchos de los errores de la Europa actual.
El constante interés por convertir a Europa en un lugar lejano, que ordena, manda y hace ejecutar aquello que dictamina lleva aparejado el desinterés social.
El proceso de reforma de la Universidad, en el cual no voy a entrar, es un ejemplo claro de la disputa general entre los ciudadanos y la Unión Europea. Mientras que en la calle se genera debate, se enfrentan posiciones y se argumenta a favor y en contra, Europa se limita a imponer la dicisión que toma.
De forma inamovible. Una roca de la cuál es imposible sacar la espada.

“¿Qué ganamos entonces con Europa?” Se preguntarán muchos ciudadanos en breve, ante las elecciones propias. A lo que tanto PP, como PSOE y el resto de eurodisputables responderán con infinitas citas y muestras del valor de tener una Europa fuerte.
Los ciudadanos entonces tendrán que, una vez más, olvidar la realidad y votar guiados por su Fé.
Tendrán que olvidar su día a día, tendrán que olvidar la lucha estudiantil por la reforma del EEES y tendrán que hacer como esos miles de católicos deben hacer cuando el Papa les dice que el preservativo agrava la situación de multiplicación del SIDA.
O tal vez se nieguen y rechazen la idealización que les venden. Tal vez se harten de una institución que, cuando aparece, se limita a ser un cartel en las carreteras (por el lado bueno) o una imposición ante la cuál no existe el debate.
¿Qué interés tiene entonces participar/ votar en la conformación de un Parlamente Europeo si el debate no existe?
Ya sé que estoy dando saltos que tendría seria dificultad para explicar en lo teórico, pero me niego a no revelar la sensación que, hoy, muestran muchos ciudadanos.
“Fíjense si no será malo eso de Europa, que los estudiantes tienen que enfrentarse, casi militarmente, a la policía para intentar frenar la llegada”
Repito; no me voy a posicionar ante la Reforma Universitaria. Simplemtente, en pro de una Europa útil que sí defiendo con todo mi interés y un europeísmo que intento favorecer, convendría que desde Bruselas se hiciera hueco a los debates que surgen entre sus ciudadanos, en vez de alejarse más y más y más y más…






March 25th, 2009 at 18:56
Me temo que a los ciudadanos la “lucha estudiantil” contra Bolonia se la suda bastante. Básicamente porque:
A) Ni los ciudadanos ni los mismo estudiantes saben muy bien de qué va eso del “Proceso de Bolonia”.
B) Porque los pocos que saben algo, ven que el mayor problema surge de la regulación interna española, puesto que nuestro gobierno ha aprovechado el tema de Bolonia (que no es mucho más que el tema de los créditos) para jugarse una reforma universitaria.
C) Porque los que protestan son cuatro gatos, y los pocos sitios donde hay algo importante es en la UAB o en alguna facultad madrileña.
Coincido contigo en que hay un déficit democrático en la Unión; déficit que se corregirá parcialmente con el Tratado de Lisboa si entra en vigor.
Resulta curioso que la gran reforma que hubiese convertido a Europa en un ente mucho más democrático, aunque no tanto coo algunos quisiéramos (la “Constitución” Europea) fuese rechazado democráticamente. Y es que viendo que los referéndums europeos no son más que un mecanismo para que los ciudadanos castiguen a sus políticos nacionales, no me extraña que se quiten las ganas de darle voz a los ciudadanos.
A la larga, los ciudadanos empezarán a sentirse representados como europeos el día que puedan elegir un símbolo discernible (ejemplo: elección de un Presidente de la Unión), más que un ente difuso como el Parlamento.
March 29th, 2009 at 12:06
¿de veras creeis que los cuatro gatos que se manifiestan no saben de qué va la cosa? ¿De veras pensais que a los ciudadanos INFORMADOS se la suda? ¿de verdad pensais que con votar al presidente de la Union, esta ya sería cercana a los europeos? ¿de verdad se es de izquierda cuando se desprecia sin atenderlo aquello que es diferente?
Asi le va al socialismo y por eso mismo ¿avanza? el zapaterismo.