Lamarck es el que tiene razón (actualización)
Darwin tenía razón, Lamarck tiene razón. Este es el resumen, simple, básico y aclaratorio del siguiente artículo. Para la lectura del mismo se ruega una visión relajada, sin ataduras fundamentalistas teóricas y con la intención de comprender la explicación de forma global, puesto que las partes del todo, son escasamente científicas (aunque para algunos si lo serán). Por lo tanto pido bondad en la lectura, sobre todo a aquellos que leen este blog a través de una seda que ennegrece lo expuesto.
Si entendemos la evolución de las especies y seguimos su planteamiento originario desde la óptica Darwiniana dejamos desde un principio toda posibilidad teórica vinculada a intereses creacionistas. Esa será una buena base y un buen principio.
En base al “Origen de las Especies”, formulado por Charles Darwin y sus consiguientes revisiones y matizaciones por la biología moderna, que se niega a falsarlo a pesar de haber dejado a Darwin como el inicio de la ciencia y no ciencia como tal, podemos establecer que las especies tienen un desarrollo evolutivo constante, sin un fin predeterminado y que en mayor o menor medida se perpetúan en función de su capacidad adaptativa sobre el medio. En este punto de la evolución encontramos tanto a cualquier animal como al propio ser humano, del que conocemos su procedencia puramente animal.
Por otra parte, los postulados de Lamarck (en concreto) sobre aquel paradigma que aseguraba que la función creaba el órgano han estado durante años postergados, olvidados y falsados. No vamos a debatir aquí sobre lo que se ha debatido bien desde hace años y entre profesionales más preparados que yo en cuestiones biológicas, por lo que asumimos el “error” de Lamarck.
Eos si, vamos a descubrir cómo desde la Antropología y la Sociología dicho postulado de Lamarck es superior en poder explicativo, y por ello más científico, que todo lo expuesto por Darwin.
Para ello debemos de entender que la evolución del ser humano está partida en dos. Ambas coexisten, pero durante un periodo inmenso de la historia la evolución biológica dominó a la social mientras que nuestra situación actual es justamente la contraria, puesto que son nuestros comportamientos sociales los que están aplastando y controlando cualquier tipo de modificación biológica.
Es decir, en el momento en que el hombre pasó a depender de las herramientas fabricadas y no de sus capacidades físicas, la evolución de Darwin es incapaz de explicar el devenir de la especie humana. Innegablemente, los atributos físicos quedaron relegados a las capacidades mentales y a las creaciones sociales, desde las más básicas cuyo fin era el de coordinar las acciones de caza, a los grandes sistemas societales actuales.
Es justamente cuando se produce este salto evolutivo cuando la única explicación posible es la que nos ofrece Lamarck (siempre y cuando aceptemos cierto grado de funcionalismo en el ser humano, que por otra parte, es innegable). Cuando el ser humano evoluciona en función de sus cualidades culturales, los saltos se producen por la creación de “organos” en el momento en que estos se necesitan. Es decir, la función crea el organo.
Por organo debemos entender no cualidades físicas como un riñón, sino creaciones como el Estado, los Ejércitos, un martillo, una flecha, el amor, una piedra afilada o los sistemas de parentesco. Organos que el ser humano creó para adpatarse al medio y que no tienen que ver con su organismo físico sino que quedan fuera de él. Son objetos independientes del cuerpo con una función claramente adaptativa.
Por eso Lamarck no fue más que un adelantado a su tiempo, confundido, con un campo de estudio que no era el suyo. Bienvenido a la Sociología Lamarck. (Esto nos lleva, por inferencia, a decir que el actual “Origen de las Especies” no puede ser un texto biológico sino sociológico…)
Dejo algun ejemplo más, que pueda ayudar a la reflexión que aquí se ofrece. Por ejemplo que la técnica genética haya logrado avances tan fundamentales como la selección de futuros niños a la carta (esto ya de por si es un claro elemento intelectual y no físico de la evolución) pero que estos avances deban y están controlados y supeditados a la aprobación de leyes que los autoricen (Nada hay más social que un código de normas…)
Y termino como empecé; sean benevolentes, que algo (o mucho) de razón hay en este análisis, aunque esté escrito en un blog y no en un libro con sus necesarias notas al pie de página que lo convetirían en un texto académico. Adaptémonos al formato. (Esto poco o nada tiene que ver con el artículo, aunque mucho con la forma del conocimiento en Internet)
(Actualización)
Quiero añadir una serie de elementos que apoyan en planteamiento original. El primero de ellos es el valor de herencia que tienen los objetos culturales, lo que les equipara con las características genéticas que se trasmiten de padres a hijos. Los elementos de nuestra cultura, como las normas sociales, se heredan a través de esa misma línea de parentesco (entre otras). Si bien es cierto que la posibilidad de adaptación consciente de ciertos elementos culturales es relativamente más fácil que el cambio genético voluntario, aunque en cada caso se debería hacer un análisis pormenorizado, puesto que parece más fácil elegir el color de pelo de nuestro hijo que un sistema educativo propio.
En segundo lugar añadir, para defender, que actualmente y aparte de la evidente combinación biología-cultura, el peso de los valore sociales se imponen en mayor medida a los biológicos, desde el momento en que al tener control consciente de las modificaciones genéticas, estas pasan por procesos sociales de control y legislación.
Esto no quiere decir que se tenga control sobre todos los cambios genéticos, pero si que sostiene una desnaturalización del cambio biológico.
Por otra parte, nuestras características biológicas se modifican y logran sus atributos definitivos a través de los procesos de socialización. Claro ejemplo de ello es la capacidad cerebral, que tiene una potencia igual (en términos generales) en todos los humanos pero que justamente a través de la cultura logra un “acto” absolutamente diferente.






November 4th, 2008 at 21:47
Es que la evolución “darwiniana” nunca ha cesado para la especie humana, así que no estamos en condiciones de aformar tajantemente que la cultural pese más o menos ahora:
http://www.revolucionnaturalista.com/2007/12/la-especie-acelerada.html
November 5th, 2008 at 0:04
La disyuntiva cultura vs. genética que plantea resulta un tanto obsoleta a la luz de la visión interactiva que ahora tenemos. Los genes y su expresión y los componentes culturales se moldean y *evolucionan* recíprocamente. Probablemente la *cultura* sea más un acelerador evolutivo genéticamente hablando que un sustituto.
La confrontación Darwin vs. Lamarck está descontextualizada y desfigurada (aparte de basarse en interpretaciones discutibles sobre el origen y desarrollo de las estructuras culturales, muchas de ellas sospechosamente resonantes con las pulsiones biológicas)
Al igual que en la disyuntiva cultura vs biología, la disyuntiva genética vs. ambiente se disuelve en la visión retroalimentada actual: los genes y los componentes ambientales interactúan, está visión desdibuja las fronteras entre causa y efecto y matiza bastante la confrontación Lamarckismo-Darwinismo.
J.N.
November 5th, 2008 at 15:25
En mi opinión sigue Ud. partiendo de una discutible segregación ( al menos relativa) de la cultura respecto a la biología y calculando el peso relativo de esas secciones arbitrarias de un modo también arbitrario: es decir focalizando la atención en los elementos que selecciona para probar el punto del que parte. Quizás los árboles no le dejen ver el bosque en el que se integran. Aunque magnificada enormemente por la comprensión y la tecnología, la influencia de los sistemas vivos sobre el entorno (que incluye a los componentes del propio sistema y a sus construcciones , como la cultura) ni es exclusiva de nuestra especie ni de nuestra situación actual. La Biosfera modifica continuamente el entorno y viceversa no necesariamente en procesos en equilibrio dinámico, también ha transformado el entorno anteriormente de modo brutal e irreversible y a su vez estos cambios han remodelado la biosfera o viceversa, el intercambio de llamémosle información no es nuevo ni unidireccional. Más que controlar conscientemente el proceso podemos introducir información en él : componentes y relaciones en el sistema del que formamos parte.
Saludos,
J.N.
November 5th, 2008 at 18:34
Es que yo no discuto sobre esa segregación.
Precisamente se defiende que los valores culturales y sociales (si es que esos pueden diferenciarse) son los que actualmente, en mayor medida, afectan sobre el camino de la evolución humana.
Es decir, hacia donde nos dirigimos ha dejado de ser casual y ajeno al cuerpo para ser externo aunque igual de incontrolable.
En cualquier caso, la afirmación última es que, en la actualidad:
el ser humano es obra y fruto de si mismo.
November 5th, 2008 at 21:20
“En cualquier caso, la afirmación última es que, en la actualidad:
el ser humano es obra y fruto de si mismo.”
Bueno, pues sí lo resumes así, entonces, lisa y llanamente, estás equivocado.
November 5th, 2008 at 21:20
“En cualquier caso, la afirmación última es que, en la actualidad:
el ser humano es obra y fruto de si mismo.”
Bueno, pues si lo resumes así, entonces, lisa y llanamente, estás equivocado.
November 5th, 2008 at 22:13
“En cualquier caso, la afirmación última es que, en la actualidad:
el ser humano es obra y fruto de si mismo…”
Ya bueno, entre la *Utopia Lamarckista* que presenta en el planteamiento original (que parte de un concepto personal tan autista y autónomo de cultura, que de alguna manera parece sugerir que la evolución humana a propulsión cultural más que ser Lamarckista, *debiera* ser Lamarckista) y esta fantasía autógena, que suena a mónada pomposa, la cosa se pone poética.
Un saludo,
J.N.
November 6th, 2008 at 20:01
Esa frase debe ser entendida dentro del artículo (Que para algo está) por lo que no deja de lado el contexto, algún que otro factor biológico etc.
Esa frase es cierta, pero significa que en mayor medida afectan los factores sociales a los biológicos, sin por ello negar estos…
November 8th, 2008 at 18:11
Ademas hay la Teoria de Margulis es dificil posicionarse porque ,hay un gran salto de tiempo en lo que se refiere al conocimiento del proceso evolutivo de las células eucariotas.